Conferencias públicas del LSE

Hace poco, no recuerdo bien por qué, me dieron ganas de aprender más sobre economía. Por culpa de la filosofía, esto para mí significa regresar hasta La riqueza de las naciones, de Adam Smith, y empezar desde allí hacia adelante (estoy seguro que los más extremos estarían dispuestos a volver a la Economía de Aristóteles, o que al menos se atribuye a Aristóteles). Pero como esto sería una empresa, más bien, sumamente difícil de empezar y bastante imposible de terminar, escogí moderarme un poco y buscar otros recursos que me permitieran ampliar un poco más mis conocimientos sobre el tema. Me puse a buscar sobre todo dentro de la librería de iTunes U, un catálogo de charlas, conferencias y cursos de diferentes universidades del mundo, libremente disponibles para descargar a través del programa iTunes de Apple.

Lo primero que encontré de interés fue una conferencia en el MIT del premio Nobel de economía, Robert Merton, muy didáctica y clara donde explica sus investigaciones e ideas sobre una serie de problemas económicos contemporáneos (me gustaría incrustar aquí el video, pero wordpress.com se pone pesado con videos de plataformas no comunes). Merton trabaja en problemas del tipo, cómo calcular, en el presente, la manera como debemos invertir los ahorros de personas que están trabajando hoy, para que cuando estas personas se retiren, el dinero haya rendido frutos como para mantener su estilo y calidad de vida de sus últimos años laborales, sin poder saber hoy día con claridad cuál será ese estilo y calidad de vida, o en qué trabajará esta persona en el futuro. Luego recibe preguntas pintorescas del tipo cómo resolver la crisis financiera o arreglar la seguridad social en EEUU.

Buscando un poco más, encontré que el London School of Economics and Political Sciences, el LSE, publica una enorme cantidad, si no todas, sus conferencias públicas en línea. No solamente a través de iTunes U, sino también a través de su sitio web, en formato mp3 para poderlas descargas y escucharlas, y en muchos casos disponibles también en video.

Me he bajado varias y escuchado algunas y son muy, muy buenas. No deja de sorprenderme que tengamos ahora las facilidades de escuchar charlas de primer nivel de las mejores universidades del mundo, virtualmente gratis.

Dejo aquí una pequeña selección, del enorme catálogo disponible, de algunas de las conferencias que me parecen interesantes. Si visitan los links pueden encontrar más información y descargar el archivo de audio correspondiente, en formato mp3.

Y hay mucho más de donde eso vino. Diviértanse.

(re)Cursos

Este semestre estoy dictando dos cursos que puede que le resulten interesantes a las almas que deambulan por aquí. Especialmente, porque en ambos estoy haciendo un esfuerzo por construir recursos de información paralelos la curso en la web, que terminan siendo un recurso para mí también para seguir trabajando en el futuro.

En la UPC estoy dictando un curso de Sociología de la Comunicación, es decir, básicamente analizar y mapear los cambios sociales que han venido de la mano con el desarrollo de los medios de comunicación, especialmente en el último siglo. Como es comprensible, con un énfasis particular en el cambio de mentalidad que significa el paso hacia una sociedad informacional (como preferiría llamarla Castells) y la manera como ese tránsito nos está obligando a reconceptuar una serie de categorías que hemos solido interpretar de manera casi natural. El curso pretende ser un ejercicio histórico y comparativo, además de que pretende también formular un marco teórico medianamente sólido para poder tener una perspectiva del cambio mediático, el cambio tecnológico y el cambio social que resulte un poco menos ingenua. Lo chévere es que para este curso estoy armando un wiki con las notas de cada sesión, vinculándolas con los textos, agregando recursos como videos, enlaces, bibliografía complementaria, y además utilizándolo como el canal oficial para toda la información vinculada al curso. Es un trabajo bastante interesante de curación de la información que termina, además, dejando un recurso reusable que se va completando y perfeccionando con el tiempo (de hecho, lo vengo ampliando desde que dicté el curso el semestre anterior).

En la PUCP, estoy como jefe de prácticas del curso de Temas de Filosofía Moderna de Víctor Krebs. Con Víctor y el equipo de JPs (Daniel Luna y Raúl Zegarra) hemos rediseñado el curso que ya habíamos dictado hace un tiempo, renovando las lecturas e introduciendo varios autores que antes no habíamos tenido oportunidad de explorar en tanto detalle (autores como Pascal, Hobbes, Rousseau, Locke, por ejemplo) que se suman a los autores que trabajábamos antes, pero que ahora estamos intentando renovar un poco (Descartes, Kant, Marx, Kierkegaard, Nietzsche). El enfoque que queremos darle al curso, además, es intentando no sólo aproximarnos a los problemas, autores, y textos, entendiéndolos en su contexto, pero tratando también de entender cómo esos problemas se reflejan en nuestras construcciones culturales de la actualidad o en problemas que siguen abiertos en la contemporaneidad. Y, la herramienta que estamos usando en este caso es un blog del curso, que utilizamos no sólo para circular información metodológica sino también para ampliar y complementar lo que vamos discutiendo en las clases y las prácticas. Es como un anexo donde agregar más información, complementar con ejemplos y otros recursos, y donde se puede, además, ir armando una conversación permanente con los alumnos interesados. El último fin de semana, por ejemplo, colgué un post sobre el experimento conceptual del cerebro en la batea y la relación que tiene con el argumento cartesiano sobre la existencia de la realidad sensible.

Todo esto es, por supuesto, trabajo en progreso y muy experimental, viendo qué tal funciona el asunto. Pero quizás estos recursos le sean de interés a alguien. Es interesante, además, de que no se necesita ningún tipo de gran infraestructura para habilitar nada parecido – básicamente, cualquier interesado en armar algo así para un curso puede encontrar herramientas perfectamente funcionales y sencillas de usar en la web. Y, además, gratuitas: para el wiki, utilizo PBWorks que me funciona bastante bien (y es más sencillo de usar que MediaWiki), y para el blog utilizamos WordPress.com. Así que es muy fácil replicar experimentos similares.

Textos (neo)clásicos

Pasé mucho de mi infancia robando horas a una conexión RDSI cuando era una de las pocas opciones existentes en Lima para tener un acceso dedicado a Internet. No se podía hacer mucho, pero pasaba mis horas, sobre todo, jugando una y otra vez con la idea de ser hacker. Descargué cientos de archivos TXT con codificaciones extrañas e imprimí quizás miles de páginas sobre el tema. Era joven e ingenuo, claro, y mucho más de lo que aprendí en esa época sobre efectivamente ser un hacker lo aprendí sobre la cultura hacker que en eso momento predominaba con mucha más fuerza en la web. Creo que ese conocimiento, sobre todo esa edad, sirvió mucho para formar varias de las ideas que tengo hoy día.

Me he estado topando últimamente con varios de los textos que leí entonces, de nuevo. Y creo que vale la pena mencionar y recomendar varios textos de antaño sobre ética y cultura hacker que empezaron a surgir por entonces, y que han servido como la espina vertebral ideológica de la cultura digital que conocemos hoy en día. Así que aquí una pequeña lista de algunos textos que son, me parece, ahora también clásicos.

The Hacker’s Manifesto. Publicado por el hacker The Mentor en la revista Phrack, en 1986, se trata de uno de los primeros documentos donde se articula una visión primigenia de los valores de la cultura hacker, que desde entonces hacía un esfuerzo importante por distinguirse de los crackers, los piratas informáticos que les daban mala fama. La cultura hacker intentaba estructurarse en torno a una ética de la meritocracia, del descubrimiento y de la experimentación, de la idea de que la realidad y la información estaban allí para jugar con ellas, si uno tenía las habilidades y el conocimiento para hacerlo. Y si no los tenía, pues podía conseguirlos.

This is our world now… the world of the electron and the switch, the beauty of the baud. We make use of a service already existing without paying for what could be dirt-cheap if it wasn’t run by profiteering gluttons, and you call us criminals. We explore… and you call us criminals. We seek after knowledge… and you call us criminals. We exist without skin color, without nationality, without religious bias… and you call us criminals. You build atomic bombs, you wage wars, you murder, cheat, and lie to us and try to make us believe it’s for our own good, yet we’re the criminals.

Yes, I am a criminal. My crime is that of curiosity. My crime is that of judging people by what they say and think, not what they look like. My crime is that of outsmarting you, something that you will never forgive me for.

En esa misma dirección, uno de los documentos más interesantes para entender cómo los hackers se ven (o se veían) a sí mismos, es How To Become A Hacker, de Eric S. Raymond. Raymond no sólo es un desarrollador importante en el mundo del software libre, sino que tiene también excelentes ensayos sobre cultura digital, tecnología y libertades civiles. En HTBAH, Raymond describe la actitud general que define la personalidad del hacker:

1. The world is full of fascinating problems waiting to be solved.
2. No problem should ever have to be solved twice.
3. Boredom and drudgery are evil.
4. Freedom is good.
5. Attitude is no substitute for competence.

Comprenderán entonces por qué, al ver el asunto así descrito, empecé a pensar que la ética hacker no era tanto definida por el objeto de estudio o de manipulación, sino más bien por la actitud o la aproximación – lo cual tiene mucho que ver con la manera como he venido a entender que cobran sentido los problemas filosóficos. Otros dos excelentes ensayos de Raymond son A Brief History of Hackerdom, que describe el panorama del mundo y la cultura hacker en su periodo ochentero, cuando la cuestión recién empezaba a emerger, y, sobre todo, The Cathedral And The Bazaar.

TCATB es, realmente, un libro, disponible libremente en varios idiomas incluyendo una traducción al español, y es el trabajo más popular de Raymond. Es un texto fascinante, donde Raymond describe los modelos de desarrollo de software de la comunidad del software libre comparado al modelo de los desarrolladores comerciales. Software de empresas como Microsoft se construye como se construye una catedral: se planifican los recursos, se hacen planos, pruebas, modelos, luego se ejecutan los planes intentando mantenerse lo más cercano posible a lo previsto, y finalmente se tiene un gran aparato colosal cuyos diseñadores conocen íntimamente. En cambio, el modelo de desarrollo de software que ha sido popularizado por Linux ha sido radicalmente diferente:

El estilo de desarrollo de Linus Torvalds (“libere rápido y a menudo, delegue todo lo que pueda, sea abierto hasta el punto de la promiscuidad”) me cayó de sorpresa. No se trataba de ninguna forma reverente de construir la catedral. Al contrario, la comunidad Linux se asemejaba más a un bullicioso bazar de Babel, colmado de individuos con propósitos y enfoques dispares (fielmente representados por los repositorios de archivos de Linux, que pueden aceptar aportaciones de quien sea), de donde surgiría un sistema estable y coherente únicamente a partir de una serie de artilugios.

Y, de nuevo, resultará evidente a muchos que esta lógica no solamente se aplica a la construcción de sistemas operativos o de software en general. De hecho, esta descripción refleja mucho de la manera como nuestra concepción del mundo ha venido a ser transformada en los últimos años: hemos pasado de creer en grandes ideologías y complejas representaciones del mundo que le daban sentido articulado a la totalidad de la realidad, a construir más bien modelos temporales, cambiantes, evolutivos cuyo propósito principal es adaptarse a nuestras necesidades cambiantes. Raymond está prácticamente describiendo, en términos técnicos, el cambio filosófico que ha significado pasar de modelos representacionalistas, totalizantes de la realidad misma, a concepciones más bien heterogéneas, experienciales del mundo, construcciones colectivas que utilizamos para darle sentido y significado a la experiencia cotidiana.

Otro muy interesante ensayo que permite mapear la manera como diferentes herramientas nos aportan no sólo diferentes aproximaciones a su creación, sino también diferentes actitudes y personalidades, es el ensayo de Neal Stephenson, In The Beginning Was The Command Line (el artículo original de 1999 cuenta con un comentario actualizado de Garrett Birkel del 2004). Stephenson se concentra en el universo de los sistemas operativos, básicamente describiendo las diferentes actitudes que sistemas como Windows, Mac OS, Linux o BeOS despiertan en sus usuarios, y por qué reflejan diferentes características. Es interesante, también, porque plantea una serie de consideraciones sugerentes en torno a las diferentes maneras como la interacción entre usuarios y máquinas se estructura.

Todos estos textos clásicos son muy interesantes, y de lectura muy recomendada a todo aquel que esté interesado en conocer un poco más de las raíces culturales del mundo digital desde el submundo hacker, mucho de lo cual ha terminado influenciando enormemente las herramientas que usamos hoy día (finalmente, las personas que construyeron esas herramientas se formaron a partir de muchas de estas referencias.

Pensar la tecnología, 2

La serie de posts que he ido soltando en los últimos días carecen, en su mayoría, de referencias bibliográficas y de las ideas que he utilizado – y esto un poco intencionalmente, pues quería utilizar la oportunidad para hilar ideas más que para documentar el proceso. Pero creo que sería buena idea detallar un poco más claramente de dónde viene mucho del material que he groseramente remixeado en este proceso, como quien, además, sigue compilando recursos útiles para pensar la tecnología. Prefiero dividirlo en función a las mismas secciones para que se agrupen mejor las ideas por temas.

Extensiones de nuestros sentidos

  • El marco principal viene de la idea de que “el medio es el mensaje”, de Marshall McLuhan, en su críptico libro Comprender los medios de comunicación. McLuhan, Marshall, Understanding Media: The Extensions of Man, Routledge, London, 2002. Hay una edición en español de la editorial Paidós.
  • Otras ideas centrales vienen del trabajo de Henry Jenkins, quien ha sido llamado el “nuevo Marshall McLuhan”. En particular, sus ideas sobre narrativas transmediáticas y sobre la convergencia mediática que tienen mucho parentesco con la idea de la hibridación en McLuhan. Jenkins, Henry, Convergence Culture: How Old And New Media Collide, New York University Press, New York, 2006. También hay edición en español de Paidós.

La construcción de la cultura

  • McLuhan también provee una muy interesante lectura del rol de la imprenta y la cultura del texto en la cosmovisión occidental. McLuhan, Marshall, Understanding Media: The Extensions of Man, ibíd.
  • Alvin Toffler, siguiendo una línea un poco similar, esquematiza el proceso de desarrollo de Occidente a partir de tres era en función a la tecnología predominante. Toffler, Alvin, La tercera ola, Ediciones Nacionales, Bogotá, 1980. Hay una versión en línea del libro.
  • José Luis Brea identifica cómo el cambio tecnológica transforma nuestra actitud hacia la cultura – en vez de almacenamiento, nos volvemos nodos de procesamiento. Él lo llama cultura RAM, pero me parece mucho más comúnmente referido como cultura R/W. Brea, José Luis, cultura_RAM: mutaciones de la cultura en la era de su distribución electrónica, Gedisa, Barcelona, 2007. Más información en la web del libro.

Reordenando el mundo

  • El excelente libro de David Weinberger sugiere que hay una íntima conexión entre las limitaciones que tenemos para almacenar y acceder a la información y nuestras concepciones sobre el conoimiento. Weinberger, David, Everything Is Miscellaneous, Holt Paperbacks, New York, 2008. Hay disponible en línea una charla de Weinberger sobre los temas de su libro.
  • María Teresa Quiroz recoge la importancia de desarrollar nuevas competencias y repensar la educación para ajustarla al cambio tecnológico. Quiroz, María Teresa, Aprendiendo en la era digital, Fondo de Desarrollo Editorial de la Universidad de Lima, Lima, 2001.
  • Pierre Levy, en una obra titánica, empieza a trabajar el concepto de la inteligencia colectiva y el valor de los vínculos sociales para el conocimiento. Levy, Pierre, Inteligencia colectiva: por una antropología del ciberespacio, Organización Panamericana de la Salud, Washington, D.C., 2004. Hay una versión electrónica completa disponible.

Personalidades múltiples

  • Erving Goffman introduce la idea de que la identidad es una performance asociada al contexto, donde comunicamos sobre nosotros muchos más de lo que pretendemos. Goffman, Erving, La presentación de la persona en la vida cotidiana, Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1994.
  • Paula Sibilia empieza a estudiar en detalle la idea del voyeurismo y exhibicionismo propios de las cultura digital y las redes sociales. Sibilia, Paula, La intimidad como espectáculo, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2008.
  • El proceso de globalización es recogido por Manuel Castells en la manera como moviliza a grupos e identidades particulares a articularse en respuesta. Castells, Manuel, La era de la información, Siglo XXI Editores, México, D.F., 2008.

Una nueva lógica de participación

  • Primero en un famoso artículo y luego en el libro, Chris Anderson sentó la base para entender la manera como funcionaba la nueva economía de distribución digital de contenidos. Anderson, Chris, The Long Tail: How The Future Of Business Is Selling Less Of More, Hyperion, New York, 2006. El artículo original en la revista Wired que antecedió al libro se encuentra traducido en línea. También se puede encontrar el artículo sobre su nuevo libro, de lectura imprescindible.
  • Clay Shirky explica cómo la tecnología ha modificado los costos que asociamos a ciertas acciones, haciendo posible nuevas maneras de organizar grupos y acciones colectivas. Shirky, Clay, Here Comes Everybody: The Power Of Organizing Without Organizations, Penguin Books, New York, 2008. La charla de Shirky el 2005 en TED es una buena introducción a los temas del libro, y tiene subtítulos en español.
  • En un genial trabajo, Lawrence Lessig analiza la manera como la cultura digital de la apropiación y la transformación se está construyendo en gran medida al margen de una legislación que no está a la altura de su época. Lessig, Lawrence, Free Culture, The Penguin Press, New York, 2004. Hay una edición libre del libro disponible en línea, así como una traducción completa al español.

Pensar la tecnología

En gran parte lo que hago aquí es filosofía de la tecnología, en gran parte no porque es necesario ir más allá de la filosofía y más allá de la tecnología. La razón la encontré hace poco en uno de los pasajes bloggeados del libro de Kevin Kelly, New Rules For The New Economy, que también me recuerda mucho a lo que hace unos meses dijera en su visita a Lima Godfrey Reggio sobre la tecnología:

La tecnología ya no está afuera, ya no es extraña, ya no está en la periferia. Está en el centro de nuestras vidas. “La tecnología es la fogata alrededor de la cual nos reunimos”, dice la músico/artista Laurie Anderson. Por décadas, la alta tecnología tenía una presencia marginal. De repente–parpadeamos–está en todas partes y es lo más importante.

La tecnología ha podido infiltrar nuestras vidas al grado al que lo ha hecho porque se ha vuelto más como nosotros. Se ha vuelto orgánica en su estructura. Dado que la tecnología en red se comporta más como un organismo que como una máquina, las metáforas biológicas son mucho más útiles que las mecánicas para entender cómo funciona la economía en red. [Traducción mía]

Siguiendo la misma línea, que también está presente en autores como Marshall McLuhan, es que intento darle algún sentido al fenómeno tecnológico. Últimamente he estado buscando la manera o explorando la idea de empezar a compilar recursos que ayuden en este sentido – textos, autores, discusiones, videos, y demás. Aunque no tengo del todo claro cómo construir esta base, se me ocurrió que sería buena idea empezar a incluir algunas referencias desde la filosofía que me han servido de una u otra manera. La distinción es arbitraria, porque realmente no creo que tenga mucho sentido en la práctica trazar una división entre lo filosófico y lo ni filosófico, pero puede ser de utilidad para ver cómo la tradición filosófica ha venido pensando el problema de la tecnología, de manera directa o indirecta.

  • Karl Marx. La tecnología tiene un rol central y liberador en Marx. Particularmente útiles son La ideología alemana y su magnum opus, El capital. [Recomiendo también las notas de Daniel sobre traducciones de El Capital al español.]
  • G.W.F. Hegel. Aunque en Hegel el tema no es propiamente central, muchos de sus conceptos, tanto antecedentes a Marx como consecuencias de su filosofía del derecho, sirven para explicar mucho de las dinámicas de comunidades que se forman a partir de la tecnología. Aquí vale, justamente, su Filosofía del derecho.
  • Martin Heidegger. Nunca me ha convencido mucho Heidegger hablando sobre tecnología. Pero igual tiene varias ideas que desde el “olvido del ser” tienen bastante valor y relevancia. Recomendaciones: El fin de la filosofía y la tarea del pensar, y La pregunta por la técnica.
  • Walter Benjamin. Con Benjamin la cosa se pone bastante interesante. Aquí todo se juega en La obra de arte en la época de la reproducción técnica, un excelente ensayo sobre cómo reconceptuamos (o no) la experiencia estética.
  • Theodor Adorno y Max Horkheimer. Aunque tienen muy buenas contribuciones individualmente, los pongo aquí juntos porque me refiero, por supuesto, a Dialéctica de la ilustración. La sección que habla de la ilustración como engaño de masas por medio de las industrias culturales es fundamental.
  • Thomas Kuhn. La estructura de las revoluciones científicas es también un muy buen camino para no interpretar ingenuamente las transformaciones que implica el cambio tecnológico y el cambio mediático.
  • Jacques Derrida. Dentro de su cripticismo, Firma, acontecimiento y contexto es un buen puente entre una reflexión que involucra la tecnología y la deconstrucción, en particular en torno al alfabeto y la imprenta.
  • Marshall McLuhan. Comprender los medios de comunicación es un punto de referencia fundamental. La idea de que “el medio es el mensaje” no sólo condensa muchos de los giros filosóficos del siglo XX, sino que también inaugura todo un nuevo espectro para estudiar y analizar los medios de comunicación.
  • Jürgen Habermas. Heredero de la Escuela de Frankfurt, tiene muy buenos trabajos sobre comunicación y opinión pública. Especialmente importantes, Teoría de la acción comunicativa, su magnum opus, y también Historia y crítica de la opinión pública (título mal traducido de lo que debió ser La transformación estructural de la esfera pública).
  • Noam Chomsky. Otra persona que, como Habermas, lo saben todo y lo han leído todo y son casi invencibles. El trabajo Manufacturing Consent de Chomsky con Edward Herman es excelente para entender la influencia de los medios en la política.

(No he revisado los textos enlazados, así que no puedo tener por seguro que sean buenas ediciones o traducciones. Tómenlo como información referencial. Incluí enlaces allí donde pude encontrarlos, faltan un montón y un montón de autores también.)

Y en realidad, según por dónde queramos aproximar el tema, pueden trazarse muchas más conexiones. Quiero empezar a compilar este tipo de cosas pero no sé cómo, ni dónde, ni si vale del todo la pena. Ésta es una lista bien preliminar de referencias dentro de la “filosofía”, que llega, incluso, solamente a los 60s-70s, así que hay muchas más referencias que vincular.

Si alguien tiene alguna idea o sugerencia de cómo empezar a armar un recurso colaborativo más grande, me avisa.

Pleonexia

Por el blog de Martín Tanaka, me entero de la posibilidad de saquear los archivos de revistas de Sage gratis hasta el 30 de noviembre.

En otras palabras: SAGE maneja un catálogo enorme de revistas académicas en una serie de temas. Hasta el 30 de noviembre, está ofreciendo acceso gratuito a gran cantidad de números de gran cantidad de títulos en una gran cantidad de categorías.

Visto que no siempre tenemos la oportunidad de acceder a este tipo de recursos, creo que sólo podemos tomar la opción tercermundistas y levantarnos todo lo que podamos antes del 30 de setiembre.

¿Cuántas horas pasarán hasta que alguien decida formar un gran repositorio colectivo con toda la información de SAGE? Todos sabemos que pasará eventualmente… para bien o para mal.