Generando industrias creativas (o los previos al HASTAC Lima 2014)

Este año, la conferencia de HASTAC – el Humanities, Arts, Sciences and Technologies Advanced Collaboratory – no solo se está haciendo por primera vez fuera de Estados Unidos, sino que será en Lima, organizada por el Ministerio de Cultura, del 24 al 27 de abril de este año. HASTAC es una de las conferencias más grandes e importantes en el ámbito de las humanidades digitales y el uso de nuevas tecnologías en la investigación en humanidades, artes y ciencias sociales, así como de la creación de proyectos que trascienden la academia y pretenden tener un mayor impacto público.

El trabajo que se presenta en HASTAC tiene mucha afinidad con el tipo de trabajo que hacemos en mi programa de maestría aquí en el MIT – integrando investigación académica con proyectos de diseño y nuevas tecnologías. Así que dada la afinidad y la conexión directa, y bajo la idea de que estos temas son relativamente nuevos en Lima y requieren un poco más de fortalecimiento, con mis compañeros del posgrado hemos decidido armar un pequeño proyecto piloto, inmediatamente previo a HASTAC, para diseñar el tipo de conceptos y proyectos que se presentan en estos espacios. Queremos crear una oportunidad para que grupos, proyectos y organizaciones puedan explorar maneras innovadoras de incorporar nuevas tecnologías en su trabajo, generando productos, servicios, experiencias y herramientas que amplifiquen su impacto o generen maneras de vincularse con el público que sean totalmente nuevas.

Por eso, un equipo interdisciplinario del programa de Medios Comparados del MIT está viajando unos días antes de HASTAC para organizar un taller que hemos llamado el Creative Industries Protoyping Lab, un laboratorio itinerante donde desarrollaremos habilidades de diseño crítico de experiencias basado en investigación cualitativa, y formularemos modelos para generar las infraestructuras alternativas necesarias para que esas experiencias sean sostenibles y escalables. En otras palabras: queremos ayudar a grupos locales en el proceso de reinterpretar su trabajo utilizando medios digitales de diversos tipos, y empezar de esta manera a consolidar un núcleo local de gente con experiencia en el desarrollo de nuevas industrias creativas.

El equipo que facilitará el taller tiene experiencia en una gama diversa de temas – diseño de interacciones, nuevas literacidades, documentales interactivos, diseño de juegos, crowdfunding, cultura visual digital, entre otras cosas. Entre todos, haremos algunas presentaciones sobre nuestro trabajo y nuestras aproximaciones a la integración entre investigación y diseño, pero los participantes del taller pasarán la gran mayoría del tiempo diseñando nuevos conceptos y prototipos con apoyo del equipo facilitador. Será un trabajo intenso durante dos días, el lunes 21 y martes 22 de abril, culminando en una presentación pública de los resultados el miércoles 23. Además, haremos una crónica de la experiencia y de los productos generados en un panel especial en el mismo HASTAC.

Para poder tener los mejores resultados, el taller tendrá capacidad limitada y haremos una selección de los grupos participantes en función al tipo de trabajo que quieran realizar. Hemos escogido trabajar solo con grupos y no con individuos porque el tipo de trabajo que queremos hacer es forzosamente interdisciplinario, y queremos hacer una selección de ideas porque queremos asegurarnos que los equipos que participen tengan toda la intención de implementar los proyectos generados. Es importante mencionar, además, que por el tipo de trabajo que vamos a hacer y el origen de la mayoría del grupo facilitador, el taller va a realizarse casi totalmente en inglés (incluso si tuviéramos traducción simultánea, no sería realmente efectiva para un ejercicio de diseño) – aunque vamos a contar con el apoyo de colaboradores locales en la facilitación, es importante que los equipos participantes tengan esto en consideración. Además, estamos haciendo un esfuerzo considerable para que la participación del taller no involucre costo alguno. La información detallada sobre la convocatoria la estaremos circulando en los siguientes ideas, junto con la información sobre cómo aplicar.

Este va a ser un experimento muy interesante, y tengo muy altas expectativas de los resultados que generaremos, así que espero que estén interesados en participar. Pronto estaremos publicando todos los detalles de fechas, agenda y logística. Si tienen cualquier pregunta, no duden en dejarla abajo en los comentarios o escribirme por correo electrónico.

El proyecto está organizado por investigadores del posgrado en Medios Comparados del MIT con el apoyo de Ayu en la producción local, así como la colaboración del Ministerio de Cultura.

Infraestructuras alternativas

Últimamente he estado pensando bastante en las maneras en que redes creativas movilizan sus recursos para sacar adelante sus ideas y sus proyectos, especialmente en aquellos contextos en los que las infraestructuras existentes no facilitan, o simplemente obstaculizan sus visiones creativas. Durante el verano tuve la oportunidad de observar esto en detalle trabajando con la industria peruana de videojuegos – una industria que, desde un punto de vista estrictamente financiero, no debería estar ahí y aún así ha logrado acumular una historia de más de veinte años trabajando de manera casi invisible. Y ha sido capaz de lograrlo a pesar de la falta de reconocimiento formal, las deficiencias del sistema educativo local, la falta relativa de recursos y las dificultades para vincularse con el mercado internacional de videojuegos.

La pregunta que sigue apareciendo es, ¿cómo fue esto posible? Y la respuesta sigue regresando a diversas formas de “hackear” sistemas, no solo en el sentido de desarmar capas de tecnología para tener acceso a arquitecturas de software y hardware (aunque esto es a veces el caso), sino también en el sentido de desarmar circuitos y procesos institucionales y sociales que no funcionan para las personas tratando de vivir de esta industria. Cuando empecé a conversar de estos temas con Rodrigo Davies, colega mío en el programa en Medios Comparados del MIT investigando el área del crowdfunding para proyectos ciudadanos y sociales, algunos temas comunes empezaron a aparecer en las maneras en que comunidades están negociando la relación que tienen con instituciones e infraestructuras y navegando su camino hacia cumplir con sus objetivos. Esto nos ha empezado a llevar en la dirección de pensar sobre “infraestructuras alternativas” como un concepto que abarca las maneras en las que comunidades y redes en la periferia de las instituciones formales están construyéndose su propio espacio y lógica.

Nuestro concepto inicial de infraestructuras alternativas está construido sobre la observación de que muchas de estas comunidades – como industrias creativas emergentes en el caso de los videojuegos, u organizaciones con fines sociales en el caso del crowdfunding cívico (una mala traducción, lo sé, de “civic crowdfunding”) – no están enfocadas en el desmantelamiento de la infraestructuras existentes. En muchos casos, aunque están muy interesadas en hacer que estas infraestructuras funcionen para ellas, los procesos a través de los cuales podrían hacer que esto pase (por ejemplo, influyendo en el cambio en políticas públicas) están lejos de ser inmediatamente accesibles, y están lejos de ofrecer posibilidades de cambio al ritmo que ellas requieren. Cuando uno está operando con un presupuesto reducido y no puede visualizar más que algunas semanas hacia el futuro, solo pensar en un proceso costoso que demore varios meses simplemente no es una opción. Entonces se vuelve una decisión simple: puedo trabajar hacia la transformación de infraestructuras existentes para que sean más efectivas para mí también (con poca probabilidad de éxito) y desaparecer en el proceso, o puedo ingeniarme maneras para aprovechar pedazos de infraestructuras existentes, juntarlos en una configuración que funcione y utilizar eso como plataforma para construir algo sin estar por completo fuera del “sistema”. Las infraestructuras alternativas no buscan tanto el socavar las instituciones existentes, sino más bien el ensamblar futuros posibles alternativos.

¿Qué quiere decir hablar de infraestructura en este sentido? Al describir las prácticas y procesos del cine nigeriano en su libro Signal and Noise, el antropólogo Brian Larkin habla de “infraestructura” como “la totalidad de sistemas tanto técnicos como culturales que crean estructuras institucionalizadas a través de las cuales circulan bienes de todo tipo, conectando y vinculando a personas en colectividades” (traducción mía). Las infraestructuras entonces posibilitan la creatividad, estableciendo reglas y condiciones bajo las cuales algunas cosas son más fáciles de hacer que otras. Las infraestructuras son combinaciones de sistemas sociotécnicos (tecnologías y las maneras diversas en las que son adoptadas, usadas y gestionadas), arreglos institucionales y configuraciones físicas/materiales. Las infraestructuras alternativas son construcciones ad hoc similares que emergen en aquellos puntos donde las infraestructuras existentes se vuelven ineficientes, inaccesibles o injustas.

La manera como la industria peruana de videojuegos se ha configurado para responder a algunos de sus desafíos es una buena ilustración. Uno de los problemas principales de la industria es cómo circular información, desarrollar conocimiento y construir habilidades. Durante buena parte de su historia, simplemente no existían recursos a través de los cuales alguien pudiera aprender cómo hacer videojuegos, y el acceso a Internet no era lo suficientemente generalizado para la gran mayoría de la población. La educación formal en áreas como ingeniería de software o sistemas de información no incluía capacitación en temas importantes para el desarrollo de juegos, como programación gráfica o inteligencia artificial. Con el tiempo, acceder a talento competente y calificado ha sido un desafío constante.

Pero espacios que compensan por todo esto se han auto-organizado – infraestructuras alternativas de aprendizaje han emergido incluso ante la falta de una coordinación central o planeamiento estratégico. En la etapa temprana, aparecieron “copyparties” como reuniones sociales donde las personas podían juntarse para exhibir y distribuir software y modificaciones de videojuegos – alguien hackeaba un juego de alguna manera (por ejemplo, añadiendo una pantalla introductoria con su nombre) y luego distribuía esta versión hackeada copiándola en diskettes en estas fiestas, donde los asistentes podían hacer preguntas sobre cómo lo hicieron y observar demos y tutoriales. Las copyparties eran, por supuesto, controversiales por sus implicancias respecto a la propiedad intelectual. Pero las reuniones presenciales para la circulación de conocimiento siguen siendo populares incluso hoy en día, cuando tenemos game jams – reuniones donde personas de diferentes antecedentes y habilidades trabajan en equipos para llevar un juego desde el concepto hasta el prototipo en apenas 48 horas – que siguen siendo populares y se han vuelto un elemento fundamental de la infraestructura de la industria de juegos. Los game jams permiten a la gente entrar en contacto con el mundo de los juegos a través de interacciones de bajo riesgo y compromiso. Pero también brindan un entrenamiento acelerado sobre cómo opera la cadena de producción en el mundo de los juegos, y sirven como la plataforma para la construcción de relaciones sociales con gente en el sector. Las personas que colaboran en proyectos en un game jam pueden terminar creando nuevos estudios de desarrollo de juegos con las personas que conocen, mientras que las personas de estudios ya existentes a menudo participan de los game jams para identificar y conocer talento potencial.

Los game jams son solo un ejemplo de una infraestructura alternativa de aprendizaje, pero ofrecen una visión de lo que las infraestructuras alternativas son, y lo que no. Por un lado, no pretenden ser sustitutos para las infraestructuras existentes, como sistemas de educación formal, y no pretenden estar transformando esas infraestructuras simplemente en virtud de su existencia. Pero por otro lado, ofrecen mecanismos que responden a necesidades específicas de maneras específicas, y que abren oportunidades para otros participantes en el mismo espacio. Quizás aún más importante: lo hacen ahora, y no después. Quizás no sean efectivas para siempre, y puede que en última instancia operen como puntos de partida para que diversas comunidades interactúen con infraestructuras establecidas, pero son especialmente útiles para dos cosas: ponen en evidencia que las infraestructuras establecidas están fallándole a muchas comunidades y redes y por tanto ejercen presión para su transformación estructural; y permiten a redes creativas el sostenerse a sí mismas, consolidarse y crecer a su siguiente etapa de evolución.

(Este post es una versión traducida de un artículo que publiqué originalmente en Medium. Es una línea de investigación que recién estamos empezando, y estamos muy interesados en recibir cualquier tipo de feedback, pregunta o comentario.)