Educación nuclear

La crisis desatada en la plana nuclear Fukushima Daichi, en Japón, a raíz del terremoto y posterior tsunami de hace un

os días, ha desatado una seguidilla mediática de exageraciones y sensacionalismos que son difíciles de escapar. Abundan las comparaciones con el desastre de Chernobyl o el de Three Mile Island e imaginarios de ciencia ficción de explosiones nucleares y mutaciones por radiación excesiva. El video de “Nuclear Boy” arriba es una explicación simple para niños, pero en realidad, el público en general (yo incluido) sabe muy poco de cómo funciona la energía nuclear y cómo se maneja la tecnología de las plantas nucleares, y eso ha resultado en la formación de una serie de mitos y leyendas un tanto preocupantes.

Aquí una serie de enlaces que pueden ayudar a entender mejor cómo funciona la tecnología nuclear, y qué es lo que está pasando en Fukushima. La mayoría son enlaces de Boing Boing, un blog que está brindando excelente cobertura de divulgación científica al problema.

  • Recomiendo empezar por aquí: Nuclear Energy 101. Explica cómo funciona la tecnología nuclear, y cómo no es particularmente diferente de otras tecnologías energéticas basadas en combustibles fósiles: el combustible genera calor, que hierve agua, y el vapor del agua mueve una turbina cuyo movimiento genera energía. A partir de esto, el artículo explica cómo es que las plantas nucleares manejan combustible de manera diferente a las plantas de carbón o gas natural.
  • Randall Munroe de XKCD ha producido una muy buena tabla comparativa deefectos de radiación de diferentes fuentes y cuándo es que se vuelven peligrosas o preocupantes. Estar bajo efectos de la radiación es algo normal, ocurre cuando estamos debajo de la luz solar, cuando operamos aparatos electrónicos, incluso cuando comemos un plátano. Y el efecto de la radiación sobre una persona no es una cuestión de blanco/negro: es la intensidad junto con el tiempo de exposición lo que son factores determinantes.
  • El diseño de las plantas nucleares es enormemente importante, así como lo es señalar que el diseño de la planta Fukushima data de los años 70s y se han hecho importantes mejoras en los diseños posteriores. Fukushima tenía un solo sistema de respaldo para el enfriamiento de los reactores, potenciado por motores a diesel expuestos sobre el suelo que fueron arrasados por el tsunami. Cuando el sistema principal y el de respaldo de enfriamiento fallaron, no había nada que preservara la integridad del núcleo de los reactores, y ésta es una garrafal falla de diseño. Esta falla ha sido corregida en diseños posteriores que más bien utilizan la fuerza de gravedad para el enfriamiento de respaldo, de modo que no colapsan en caso de una falla energética.
  • También sobre el diseño de plantas nucleares, otro artículo de Boing Boing explica por qué la mayoría de diseños de la actualidad son como son a partir de un compromiso político de los años 50 en Estados Unidos. Esto es especialmente cierto en Estados Unidos donde la mayoría de reactores fueron diseñados en los 70s, es decir son más o menos de la misma generación que la planta de Fukushima. Por un tema de percepción pública negativa frente a la energía nuclear, no se han construido reactores luego de esa época a pesar de que diseño significativamente más seguros  y eficientes existen en la actualidad, de modo que la energía natural termina siendo insegura precisamente porque se tiene la percepción de que es insegura (y por tanto no pueden invertirse recursos en mejorar la tecnología y los protocolos de seguridad).
  • Seth Godin pone en perspectiva el éxito del marketing de las industrias del carbón y el petróleo comparadas al de la energía nuclear. A partir de estadísticas sobre número de muertes generadas por diferentes industrias, presenta un cuadro comparativo sumamente ilustrativo. Las industrias del carbón y el petróleo generan una cantidad aplastantemente mayor de muertes en función a la cantidad de energía que producen, que la industria nuclear. Esto es sin siquiera tomar en consideración todas las muertes vinculadas, por ejemplo, con guerras e invasiones relacionadas con la economía del petróleo. (Una visualización más detallada se puede encontrar aquí.)
  • En medio de todo esto, Chile y Estados Unidos firman un acuerdo de cooperación nuclear, y el gobierno chileno se apura a declarar que Chile no piensa construir reactores nucleares. Por todo el clima generado por Fukushima, es un muy mal momento político para hacer declaraciones en torno al avance de la tecnología nuclear, aún cuando, en el caso de Chile, podría fuertemente aliviar preocupaciones de una crisis energética en el mediano plazo.
  • Finalmente, el mejor artículo que he leído sobre el tema es de The Register, poniendo en contexto las consecuencias reales de la crisis en Fukushima frente a la cobertura mediática. De imprescindible lectura. La clave del artículo: no sólo Fukushima no se parece al desastre de Chernobyl, sino que el mismo desastre de Chernobyl fue infinitamente menos grave que la percepción pública que se tiene de Chernobyl. Esta percepción exagerada es la responsable de un atraso quizás de décadas en la investigación de nuevas tecnologías nucleares, y en la implementación de tecnologías existentes que sabemos mejorarían enormemente nuestra seguridad en el uso de la energía nuclear. El rechazo del público ha significado una reducción enorme en la inversión en nuevos reactores y nuevas plantas y nos han dejado reactores fallados y viejos, como Fukushima. Mientras que todos nosotros, el público, sabemos de la energía nuclear casi tanto como Homero Simpson, las decisiones en torno a su implementación se han tomado no en función a los avances científicos en el rubro sino a partir de opiniones políticas y técnicas orientadas a partir de la opinión pública.

O como señala el artículo de The Register: el hecho de que un reactor mal diseñado de 50 años afectado por uno de los peores terremotos registrados y luego golpeado por un tsunami, tenga una crisis que termina siendo controlada sin consecuencias mayores, no debería ser una condena pública a la tecnología de plantas nucleares, sino todo lo contrario, su validación máxima. De allí que se pueda hacer mucho más con reactores bien diseñados, con tecnología nueva y mejores criterios de construcción, operación y ubicación.

P.D. Vía Twitter, @eduzarate me hace llegar el enlace al MIT Nuclear Science and Engineering Information Hub, que ha estado publicando análisis científico y explicaciones accesibles en detalle sobre lo que ha venido ocurriendo en Fukushima. No conocía el enlace, pero está sumamente completo y muy bueno.

P.D.2: El blog Sociological Images tiene más información sobre la percepción pública sobre el uso de la energía nuclear en EEUU, y cómo se ha visto afectada por los eventos en Fukushima.