Interpretando el Obamismo

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Algunas ideas, o la excusa para una diatriba verborreica:

1) Paul Begala, analista de CNN: “Obama encontró la manera de juntar el Internet con sus antecedentes de community organizer”. Wrong. El medio es el mensaje: sus antecedentes de community organizer le
permitieron entender la lógica del Internet, que es la lógica de la construcción de comunidades. Los demás fallan consistentemente en esto porque creen que es algo separado.

2) La cobertura de la elección más tecnológica que he visto. CNN tenía hologramas, lo cual ya no tenía ningún sentido, pero era fascinante. Los magic maps de John King son una manera fascinante de presentar lo
que de por sí es un esfuerzo increíble por agregar tanta información tan rápido. El election feed de Twitter (http://election.twitter.com/) sigue actualizándose y es como ver las elecciones con déficit de atención.

3) Los gringos están obsesionados con las estadísticas. Al punto que parecieran incapaces, o por lo menos no dispuestos, a buscar los significados detrás de las estadísticas, como si la realidad se agotara en ellas. Supongo que también debe tener mucho que ver con el political correctness: sienten que pueden decir “los blancos votaron 70% por McCain en el sur”, pero sienten que es incorrecto decir “el sur sigue siendo el enclave racista del país” – como si fuera una cláusula de seguridad, para no ofender a nadie. Pero al no ofender a nadie están también velando las causas que dan pie a que esto suceda.

4) La reinterpretación del proceso político gringo, o el Obama acceptance speech. No fue un muchas gracias, buenas noche, voten por mi reelección. Fue una invitación a que la impresionante maquinaria humana que se movió para esta elección, se siga movilizando para la ejecución misma del gobierno, una idea que es prácticamente ajena a la política gringa (acostumbrada, más bien, a los cheques en blanco cada
4 años). Obama, pareciera, y en eso coinciden muchos análisis, quiere ahora traducir la lógica que movilizó la campaña, a una lógica que movilice al gobierno, y convertir ese ejército, sobre todo de jóvenes, voluntarios que recorrieron el país, en un ejército de jóvenes movilizados para el servicio a su país. Un esfuerzo similar al que hace muchos años hiciera Kennedy con los Peace Corps, y que apunta a
la idea de que la generación que está heredando el proceso político debe apropiárselo y darle su propio significado (cf. Cavell sobre aprender una palabra). Todo lo cual se funda en…

5) La reinterpretación de “lo gringo” (tó gringós). Anoche a las 7pm, las tomas lado-a-lado de la celebración entre los campos de McCain y Obama eran muy representativas. En Grant Park, Chicago, un espacio público, abierto y enorme, reunía a miles de personas jóvenes, viejas, azules, moradas, blancas, negras, verdes, naranjas, latinas, etc., que se juntaban para una gran fiesta. En Phoenix, en una sala de convenciones cerrada en un hotel, una cantidad bastante menor de gente considerablemente menos diversa (básicamente una reunión de viejos blancos) se reunía sin mayor ímpetu ni emoción para escuchar los resultados conforme iban saliendo. Los conservadores en EEUU se rehúsan a aceptar la recomposición del espectro político y poblacional del país, que va más allá incluso de las minorías: poco o nada se habla en EEUU de mestizaje, y de la manera como las tradiciones se van entremezclando promiscuamente. El “sueño americano” ya no es la misma idea hacia el futuro, unívoca tal como se formuló bajo la idea del destino manifiesto a mediados del XIX, incluso antes en la Independencia, o después en los momentos ideológicos fundacionales como el New Deal o el fin de la Segunda Guerra. El sueño americano ya no es algo a lo que se accede, un ideal del que se participa, sino uno que se formula sobre la marcha y significa cosas diferentes para diferentes personas, aunque claro, siempre con elementos comunes.

Algunas ideas exageradas para calentar la noche, o la interpretación filosófica del obamismo.