Desarrollando Mundos: Videojuegos, Tecnología e Innovación en el Perú

(Publicado también en el blog del Laboratorio de Videojuegos de Lima.)

StART, muestra de arte y videojuegos en Lima. Junio 2014. Foto de Domingo Laboratorio Creativo.

Hace unas semanas terminé y entregué mi tesis de maestría sobre la industria peruana de videojuegos y el crecimiento de la escena limeña de desarrollo de videojuegos indie. Este es el resultado de un trabajo de alrededor de año y medio investigando la historia del desarrollo de videojuegos en el Perú desde sus orígenes en los ochentas y noventas, y la manera como esa historia ha dado lugar a la configuración actual de una comunidad dinámica de creadores de juegos que progresivamente han ido formando estudios y articulándose como un sector productivo.

Los videojuegos no han sido muy estudiados en el Perú en general, así que tengo la esperanza de que esta sea una contribución importante para entender mejor la manera como uno de los medios creativos digitales más importantes y populares de nuestro tiempo han hecho su entrada al Perú. A partir de una serie de entrevistas, conversaciones y visitas a desarrolladores, estudios, e instituciones vinculadas con el desarrollo de videojuegos en el Perú, he querido sintetizar algunas cosas que (espero) serán también de utilidad para el fortalecimiento, consolidación y crecimiento de esta industria:

  • El desarrollo de videojuegos existe en el Perú desde fines de los años ochenta, y en los últimos años se ha venido consolidando rápidamente gracias tanto a cambios tecnológicos que facilitan el desarrollo y distribución de juegos, como a la aparición de instituciones que están canalizando el interés del público y atendiendo a las necesidades más importantes del sector.
  • La comunidad desarrolladora ha respondido a los vacíos estructurales que impiden su práctica – por ejemplo, en el tema formativo – creando una serie de infraestructuras alternativas que permiten la socialización de recursos y reducen el riesgo de introducirse en una industria con alto grado de incertidumbre.
  • Los videojuegos se están convirtiendo en un nuevo espacio para la negociación de la presentación cultural, donde creadores están incorporando elementos culturales tradicionales y presentándolos según su interpretación de las expectativas de un mercado global. Esto es una enorme oportunidad tanto comercial como cultural, pero es también un proceso complejo donde no todos los desarrolladores comparten los mismos intereses y expectativas.

Éstas son solo algunas de las ideas centrales, pero hay mucho más en el texto mismo, así como mucho más detalle en el análisis. El videojuego peruano merece ser estudiado por sí mismo, pero mi interés de fondo también ha sido analizar cómo se pueden articular industrias creativas digitales más sólidas y sostenibles en el Perú – industrias que generen mayor valor agregado, menores externalidades negativas, y que en general contribuyan a incrementar nuestra complejidad económica a través de la introducción y el uso creativo de nuevas tecnologías. Mi aproximación a este problema ha buscado mostrar performativamente que este tipo de comunidades y proto-industrias ya existen, como en el caso de la industria de videojuegos, pero que necesitamos nuevas herramientas y modelos conceptuales para poder visibilizarlas. Estas industrias embrionarias son o demasiado chicas, o demasiado dispersas, o están ocultas en medio de muchos otros elementos como para llamar la suficiente atención del público, de los medios, de investigadores, o de las políticas públicas. Pero si incrementamos su visibilidad, podemos encontrarnos con redes de enorme valor que pueden ser potenciadas e impulsadas para convertirse en focos creativos y económicos.

Si están interesados en el tema, los invito a revisar el trabajo completo (o el documento resumen con las ideas principales) para encontrar todo el detalle. Cualquier idea o comentario es siempre bienvenido, y espero que esto sirva para abrir un poco más la discusión sobre el desarrollo de nuevas tecnologías e industrias creativas digitales no solo en el Perú, sino en entornos que comparten características similares a través de América Latina.

BONUS TRACK: Hace un tiempo estuve en el programa En Contacto de ATV+ conversando con Marco Sifuentes sobre mi investigación y la historia de los videojuegos en el Perú. Las dos partes de la conversación aquí abajo.

Complejidad económica y economías en red

Mapa ilustrando los niveles de complejidad económica a nivel global

Hace relativamente poco encontré el trabajo de Ricardo Hausmann (de la Harvard Kennedy School) y César Hidalgo (del grupo Macro Connections del MIT Media Lab) sobre complejidad económica, y se está convirtiendo en uno de los pilares sobre los que estoy armando mi actual proyecto de investigación (que está yendo más o menos en esta dirección).

Según el modelo que han desarrollado, las economías nacionales a nivel global pueden interpretarse como más o menos complejas a partir de un análisis de lo que producen – algunos productos son más complejos cuando requieren de un grado más alto de conocimiento disponible para su producción, y vice versa. Los productos en este modelo son entendidos en función al conocimiento y las habilidades necesarios para producirlos (sólo puedo producir turbinas de avión si en mi economía existen todas las habilidades necesarias para la producción de turbinas de avión), y la presencia de ciertas habilidades en una economía puede constatarse a partir de si dicha economía exporta cierto producto (si un país tiene exportaciones de turbinas de avión mayores a cero, entonces se sigue que en su economía están presentes todas las habilidades necesarias para producir turbinas de avión).

Pero las habilidades no mantienen una relación de exclusividad respecto a los productos que permiten producir – por ejemplo, hay cierto grado de similitud en las habilidades necesarias para producir una turbina de avión, y las necesarias para producir un motor de automóvil. Hay habilidades que comparten, y habilidades que serán particulares de cada uno. Eso quiere decir también que si tengo las habilidades para uno, me será más fácil iniciar la producción del otro. Lo cual en su análisis permite explicar por qué ciertas naciones han podido crecer mucho más rápido que otras al diversificar su economía y ampliar su capacidad productiva a partir de su universo de habilidades existente.

Hidalgo and Hausmann have found that GDP correlates pretty well with diversity of outputs, but it correlates much better with diversity of inputs. And the cases where the correlation breaks down could actually be more interesting than the cases where it holds, because they could indicate economies poised for growth. In 1970, for instance, the Korean economy had much greater diversity of inputs, according to Hidalgo’s measure, than the Peruvian economy; but Peru had twice Korea’s GDP per capita. Over the next 30 years, the relative diversity of inputs in the two countries’ economies stayed more or less the same, but by 2003, Korea had four times Peru’s GDP per capita.

A partir de esto se siguen varias cosas. Primero, que las economías de mayor complejidad  generan productos que enfrentan menor competencia porque existen menos economías con las capacidades para producirlos. Lo inverso es también verdadero: los productos de menor complejidad son los que enfrentan la mayor competencia porque las barreras de acceso son tanto más bajas. O lo que es lo mismo: el valor agregado es difícil de reproducir y, por lo mismo, genera retornos mucho mayores.

Segundo, que la adquisición de nuevas habilidades y generación de nuevos productos se vuelve continuamente más fácil para las economías de mayor complejidad. Dado que existe cierto grado de coincidencia entre diferentes productos, la capacidad productiva puede ampliarse continuamente incorporando las habilidades más próximas en el espectro productivo. La capacidad para producir turbinas de avión está más cerca, por ejemplo, de la producción automotriz que de la producción agrícola. Esta es una inversión que resulta mucho más difícil para las economías menos complejas, haciendo que la brecha en complejidad a lo largo del tiempo se vuelva cada vez más difícil de reducir.

Tercero, el grado de complejidad de una economía se vuelve también una medida de su resiliencia. Economías menos complejas tienen un universo de habilidades menor y por lo mismo menor capacidad para readaptarse ante cambios imprevistos en la demanda por sus productos. Economías más complejas, en cambio, sin volverse inmunes a los shocks económicos, tienen una mayor diversidad de habilidades que pueden realocarse en diferentes actividades productivas: por ejemplo, una economía capaz de producir software puedes más fácilmente readaptarse a otras áreas productivas (en servicios informáticos, procesamiento de datos, etc) que una economía dedicada principalmente a la exportación de recursos naturales. El caso del Perú es paradigmático en este sentido: aunque el boom del precio de los commodities ha permitido un crecimiento económico acelerado a partir principalmente de la inversión minera, un cambio repentino en esos precios (si, por ejemplo, el día de mañana se anunciara tecnología segura y accesible para la explotación minera de asteroides) afectaría profundamente la perspectiva de crecimiento de la economía y sería considerablemente difícil de compensar. (Alguien podría argumentar aquí que con más de $50 mil millones en reservas internacionales esto se podría amortiguar, en lo cual estoy de acuerdo, pero el hecho de tener un colchón de seguridad disponible no me parece argumento suficiente como para no contemplar las alternativas.)

Diversidad de las exportaciones peruanas, con data del 2008, según el Atlas

A través del Observatorio de la Complejidad Económica, han compilado un Atlas de complejidad económica que contiene no sólo las ideas principales que se ven reflejadas en el índice, sino hojas de datos para decenas de países formuladas a partir de su data disponible sobre productos exportados (dado que las exportaciones constatan la presencia de un producto, que a su vez constata la presencia de las habilidades requeridas para producirlo). Allí también consideran algunos de los límites de este modelo (por ejemplo, que está limitado por la data disponible a considerar solamente productos y no servicios) y lo comparan con otros modelos disponibles para rankear países. Existe también un paper disponible, “The Network Structure of Economic Output”, que detalla las ideas e implicancias centrales del modelo y contiene todo el aparato matemático utilizado para formularlo.